jeudi, novembre 26, 2009
Nick: No debí dejarte conducir mi coche, porque te lo has cargado para siempre, ha sido el mayor error de mi vida dejarte conducirlo.
Norah: Que me perdones.
Nick: Tranquila, estoy acostumbrado. Se desmorona y lo recompongo otra vez.
Norah: Me recuerda a una cosa que me gusta mucho del Judaísmo. Se llama el Tikun Olam, dice que el mundo se ha hecho pedazos y todos tenemos el deber de encontrarlos y volver a ponerlos en su sitio.
Nick: Quizás seamos los pedazos nosotros. Tal vez no debamos encontrar los pedazos, tal vez seamos los pedazos.
mercredi, novembre 25, 2009
vuestra ventana indiscreta
La primera es de la semana pasada, antes de renovar la pared. La segunda, de anoche (atención al lío de cables), en pleno proceso, cambiando los muebles y después de la nueva orientación, por fin bajo la ventana.
Tengo la ropa revuelta tirada por todos sitios. La gata durmiendo bajo mi manta favorita que ahora también es la suya. Libros a medio leer amontonados siguiendo un orden estricto, poemas ajenos fotocopiados y subrayados y corregidos sin permiso de ningún autor. Mi colección de dvds embalados. Los cds perdidos. Un par de cajas de zapatos o tres esperando ser colocadas en algún sitio que no tengo y el polvo dispuesto a acomodarse sobre los muebles.
Alguna vez le dije a alguien que el caos está lleno de orden.
Hace tiempo que cruzamos el ecuador de noviembre. Estoy un poco atrapada entre el trabajo y la decisión ya oficial del abandono total de mi investigación, a la que estos días habían puesto límite y fecha de expiración. Estoy un poco atrapada por decisiones que parece he de tomar con urgencia y otras decisiones tomadas por los demás que me atan un poco de pies y manos.
Alguna vez le dije a alguien que el caos está lleno de orden. Anoche que, sin embargo, dormí de un tirón, soñé que daban un aviso de sálvese quien pueda y cómo pueda desde el megáfono de un centro comercial. Un oso se había escapado de un circo cercano y allí, en plena carrera por la supervivencia, no encontré otro sitio para esconderme más que en una galería de espejos donde me reflejaba incesantemente.
Alguna vez le dije a alguien que el caos está lleno de orden. Echo de menos detenerme, detener el tiempo, el espacio, detener la tarde con un café, detener la noche, el reloj, el calendario, y hablar.
Tengo la ropa revuelta tirada por todos sitios. La gata durmiendo bajo mi manta favorita que ahora también es la suya. Libros a medio leer amontonados siguiendo un orden estricto, poemas ajenos fotocopiados y subrayados y corregidos sin permiso de ningún autor. Mi colección de dvds embalados. Los cds perdidos. Un par de cajas de zapatos o tres esperando ser colocadas en algún sitio que no tengo y el polvo dispuesto a acomodarse sobre los muebles.
Alguna vez le dije a alguien que el caos está lleno de orden.
Hace tiempo que cruzamos el ecuador de noviembre. Estoy un poco atrapada entre el trabajo y la decisión ya oficial del abandono total de mi investigación, a la que estos días habían puesto límite y fecha de expiración. Estoy un poco atrapada por decisiones que parece he de tomar con urgencia y otras decisiones tomadas por los demás que me atan un poco de pies y manos.
Alguna vez le dije a alguien que el caos está lleno de orden. Anoche que, sin embargo, dormí de un tirón, soñé que daban un aviso de sálvese quien pueda y cómo pueda desde el megáfono de un centro comercial. Un oso se había escapado de un circo cercano y allí, en plena carrera por la supervivencia, no encontré otro sitio para esconderme más que en una galería de espejos donde me reflejaba incesantemente.
Alguna vez le dije a alguien que el caos está lleno de orden. Echo de menos detenerme, detener el tiempo, el espacio, detener la tarde con un café, detener la noche, el reloj, el calendario, y hablar.
lundi, novembre 23, 2009
La noche del sábado estuve viendo la entrevista de Sting que emitió Informe Semanal y que había sido grabada en su casa de Londres. Decoración y estilismo brittish arrebatadores. Pienso que Sting ha ganado con el tiempo. Su música es distinta pero es su música y es su voz. Me guardo la foto, que es de aquí.
vendredi, novembre 20, 2009
cinco cosas que odio hoy
1. la rutina.
2. el humo de los coches.
3. los efectos secundarios.
4. jugar a la lotería porque juegan todos los compañeros de trabajo.
5. la rutina.
2. el humo de los coches.
3. los efectos secundarios.
4. jugar a la lotería porque juegan todos los compañeros de trabajo.
5. la rutina.
jeudi, novembre 19, 2009
"Tengo la sensación de un envilecimiento general de las poblaciones. Ojalá no tenga nada que ver con lo que se produjo en los años treinta. Ahora hay una especie de pragmatismo, de falta de escándalo; una tendencia a darle importancia a lo que no lo tiene y a no dársela a lo que quizá sí”.
Javier Marías
Leído aquí hoy.
vendredi, novembre 06, 2009
actualización de detalles que no necesitan actualización
Anoche estuve en una conferencia que mezclaba hábilmente los términos de economía y ética. Sin embargo, es posible que durante los primeros veinte minutos mi mente vagase por los pasillos de la facultad años atrás. Pensaba en qué pensaba entonces entre clase y clase de filosofía y etnografía. En un momento dado, el conferenciante se empeñaba en hacer valer las humanidades como primer bagaje sin el que nada de lo que pudiera venir después, cualquier otra ciencia, fuera posible. Fue en ese momento en el que prácticamente desperté. Por la mañana había tenido que ir a la biblioteca: paseo hasta la mezquita, paseo por el patio de la mezquita, y enfilar hasta la biblioteca como había hecho tantas veces, tantos años atrás. Pensaba en cómo podía haber pasado el tiempo tan rápido y cómo aquella calle podía estar tan vacía de significado ahora, tan desnuda aún plagada de los eternos anónimos turistas. La ciudad ya no es lo que era. El paseo de por la mañana y las palabras del conferenciante por la noche me hicieron buscarme entonces y todo era, en efecto, tan distinto, tan ajeno ya.
En su discurso volvía una y otra vez sobre la idea del proceso de descivilización en el que nos hayamos inmersos y en la urgente necesidad de tomar conciencia y de rehacer la sociedad entera. Lo que me parece una tarea tan a gran escala como imposible. El tiempo no se detiene o no lo hacemos nosotros.
Después, ya en casa, escuché en las noticias que habían rediseñado la imagen del ratón Mickey que, si bien físicamente no cambiaba mucho, sí lo hacía en personalidad porque han buscado imprimirle carácter y algo de mal genio para adaptarlo a los niños actuales. Pensé entonces que con ese nuevo diseño, en realidad, lo que consiguen es desvirtuarlo y que, quién influye en quién: ¿lo que se ve en televisión en los niños o los niños de ahora en la televisión? y además, ¿serían capaces de reinterpretar también los cuentos de siempre porque la dulzura y el encanto de Blancanieves -por poner un ejemplo- sencillamente ya no está de moda?
En su discurso volvía una y otra vez sobre la idea del proceso de descivilización en el que nos hayamos inmersos y en la urgente necesidad de tomar conciencia y de rehacer la sociedad entera. Lo que me parece una tarea tan a gran escala como imposible. El tiempo no se detiene o no lo hacemos nosotros.
Después, ya en casa, escuché en las noticias que habían rediseñado la imagen del ratón Mickey que, si bien físicamente no cambiaba mucho, sí lo hacía en personalidad porque han buscado imprimirle carácter y algo de mal genio para adaptarlo a los niños actuales. Pensé entonces que con ese nuevo diseño, en realidad, lo que consiguen es desvirtuarlo y que, quién influye en quién: ¿lo que se ve en televisión en los niños o los niños de ahora en la televisión? y además, ¿serían capaces de reinterpretar también los cuentos de siempre porque la dulzura y el encanto de Blancanieves -por poner un ejemplo- sencillamente ya no está de moda?
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